En muchos foros económicos se usa el término internacionalización de manera abusiva, otorgándole cualidades casi místicas dentro del mundo empresarial. Si bien es cierto que parece claro que influye de manera muy positiva dentro del crecimiento de una empresa, el modo de acometer dicho proceso no es llevado a cabo siempre de la manera más adecuada, como por ejemplo, sería contratando traductores profesionales para la internacionalización de los productos.

¿Qué es y en qué consiste el proceso de internacionalización de cualquier empresa?

Podíamos definir el concepto como el proceso que lleva a cabo cualquier empresa para desarrollar parte de su actividad empresarial global dentro del marco de otros países distintos a los de la empresa matriz. Un ejemplo práctico sería el caso de una empresa de automóviles que produce piezas en un país A, tiene la cadena de montaje en el país B y vende los vehículos en los países A, B, C, D y E. Este proceso, que abarata costes, aumenta la competitividad y por ello aumenta beneficios, debe ir talonado sobre una base jurídica y legal sólida. Y esto empieza por generar un buen canal de comunicación, tanto a nivel interno como a nivel externo.

Importancia de los servicios profesionales de traducción dentro de la internacionalización

Volviendo al ejemplo anterior, imagínate que tu empresa acaba de aterrizar en un nuevo país. Se va a ensamblar un nuevo modelo de vehículo eléctrico en una planta de nueva generación aún en construcción. Se habla un idioma totalmente distinto al tuyo y se encarga a un servicio poco profesional (pero con un precio muy asequible) la traducción de todos sus componentes logísticos: página web, libros de protocolos, procesos internos de gestión, programas web para el desarrollo y, en definitiva, todo aquello que necesita ser adecuado y traducido para su nuevo entorno.

Las piezas y materiales empiezan a llegar a sus flamantes almacenes. Como hay errores en la traducción, muchas piezas se almacenan mal, otras no son encontradas, algunas se pierden lo que lleva a una duplicación de pedidos innecesarios y, por consiguiente, más gastos. Rotura de maquinaria de alta tecnología por mal uso, accidentes laborales, errores en el ensamblaje de vehículos, reclamaciones de clientes por averías derivadas de dichos errores, lesión de la imagen de la marca, pérdida de prestigio… ¿Es necesario continuar?

Un traductor, garantía de éxito

Estos ejemplos son tan solo algunos de los problemas de no llevar a cabo la traducción adecuada de todo el sistema de logística. Dejar estos asuntos en manos de equipos poco profesionales y no cualificados de manera adecuada generará tantos problemas que, a medio y largo plazo, pueden ocasionar pérdidas comerciales irreemplazables. Estar cerca de tus mercados y tener con ellos unos canales de comunicación adecuados debería ser parte de una buena estrategia comercial en cualquier proceso de internacionalización.

Generar un impacto positivo dentro de un mercado que queremos conquistar es un trabajo arduo y constante, en el que el más mínimo error trae consecuencias nefastas. El consumidor final prefiere consumir productos comprados dentro del entorno de su lengua materna (incluso aunque sea en mercados web) en cifras que se acercan al 75 % en muchos casos. Algo más de la mitad (55 %) solo compran en páginas que estén escritas en su idioma, mientras que en torno a un 60 % rara vez lo hace en páginas que usen únicamente el inglés como idioma principal.

Por todo ello, el hecho de llevar a cabo este proceso con traductores profesionales para la internacionalizacion hará que tu empresa aterrice con buen pie en su nuevo mercado. Así conseguirás transmitir desde el primer minuto una imagen clara y contundente de calidad, eficiencia y garantía que te permitirán alcanzar el éxito más rotundo en su negocio.