No existe diferencia entre traductores oficiales o traductores jurados y los intérpretes jurados. En concreto, la denominación que emplea el MAEC para designar a estos profesionales de la traducción jurada y de la interpretación jurada es el de: intérpretes jurados.

Sin embargo, las empresas especificas del sector como la agencia de traducción Enai afirman que los clientes solicitan habitualmente traductores jurados o traductores oficiales, sin hacer ninguna diferencia según el trabajo que estén solicitando. Para ellos, la traducción y la interpretación es lo mismo.

Siguiendo con la terminología más arraigada, los traductores oficiales o traductores jurados están legitimados para realizar tanto traducciones juradas como interpretaciones juradas.

Distinto es que algunos traductores oficiales o traductores jurados se nieguen a realizar interpretaciones juradas por comodidad, por falta de seguridad o porque no se sienten capacitados para enfrentarse a un público (aunque se trate de interpretación de enlace)

La diferencia entre traducción e interpretación es que la primera se realiza de manera escrita. Si es jurada, la traducción se deberá entregar en papel firmado y sellado por el traductor jurado o traductor oficial correspondiente.

La interpretación es la «traducción verbal». Si es interpretación jurada, el traductor oficial o traductor jurado acude al lugar indicado (Notaría, tribunal…) y al finalizar su trabajo de interpretación, firma y sella su participación.