Los intérpretes y los traductores son profesionales con funciones similares pero no idénticas. Por eso, son trabajos que en ocasiones incluso se confunden. Ya hemos hablado anteriormente en este blog de las diferencias entre uno y otro, aunque la principal es básicamente que el primero trabaja con la lengua oral y el segundo, con textos y escritos. Dentro de la traducción hablada hay varios tipos de interpretación en función de las necesidades del cliente y del evento que se trate. ¿Los conoces?

Un intérprete trabaja sobre todo en reuniones de carácter diplomático o financiero, en las que contar con los servicios de un profesional es crucial para evitar errores. Lo más conveniente es acudir a una agencia de traducción con intérpretes nativos, profesionales y altamente capacitados. Como ocurre con los traductores, los intérpretes tienen una doble obligación. Por una parte, es evidente que necesitan conocer a la perfección los dos idiomas en los que van a trabajar. Pero, además, para lograr la máxima eficiencia también es necesario que documentarse previamente sobre el evento e incluso estudiar el lenguaje técnico o especializado que puede aparecer.

El intérprete realiza su labor la mayoría de las veces con auriculares y cabinas de aislamiento, elementos que debe tener en cuenta el organizador del evento. Muchas agencias ofrecen la posibilidad de contratar estos sistemas de comunicación junto con los servicios del intérprete, algo que se debe tener en cuenta si se cuenta con el tiempo justo o se sabe poco sobre el tema.

¿Qué tipo de interpretación escoger?

Cuando hay varios idiomas en juego, es habitual acudir a un intérprete que permita la comprensión entre dos o más interlocutores. La primera decisión que debe tomar el organizador de un evento es decidir qué tipo de interpretación es la más adecuada para sus objetivos. Podemos distinguir las siguientes:

Simultánea

Es el método más utilizado. Consiste en traducir las palabras del interlocutor casi mientras habla. Se conoce también como interpretación de conferencia y se realiza normalmente en parejas y en cabinas aisladas para facilitar la concentración del intérprete.

En este caso, el profesional debe conocer a la perfección los dos idiomas para poder adecuar instantáneamente expresiones especializadas, frases hechas o términos coloquiales.

Consecutiva

El intérprete toma notas mientras el interlocutor habla y reproduce su discurso una vez finalizado (o al menos en parte). Es la interpretación que se utiliza en comparecencias públicas, ruedas de prensa e incluso en cursos de formación.

Es un tipo de traducción en el que la literalidad de toda la alocución no es fundamental y en el que el intérprete debe tener la experiencia necesaria para reproducir fielmente ciertas frases o expresiones que pueden ser claves en la comprensión del discurso.

De enlace

La interpretación de enlace sirve para simular una conversación fluida entre dos interlocutores que no hablan el mismo idioma. A diferencia de la consecutiva, el intérprete no se detiene a tomar notas y se centra en hacer llegar los mensajes de uno a otro lo más inmediatamente posible. Es la elección ideal para reuniones de negocios o mesas redondas.

Jurada

Es una de las menos conocidas, aunque es muy importante por el carácter oficial de los asuntos que trata. Como los traductores, los intérpretes jurados estar reconocidos por  el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC) para acreditar cierto tipo de trámites oficiales. En general, su presencia es necesaria para diligencias que se desarrollen en juzgados, tribunales, notarías y registros.

La principal dificultad en este tipo de traducción es que debe ser literal y el profesional no puede introducir absolutamente ningún término que no esté en el documento original. No se debe confundir con una interpretación jurídica de textos ordinarios. El intérprete jurado está obligado a tener una profunda especialización y tiene una enorme responsabilidad.

Susurrada o de ‘chuchotage’

Por último, hay un tipo de interpretación muy particular, que se utiliza cuando únicamente uno de los presentes en una reunión no comprende el idioma que hablan el resto de los presentes. En la interpretación susurrada o de ‘chuchotage’ el intérprete se coloca junto a la persona que le contrata y traduce en voz baja (casi al oído) lo que se comenta en la reunión.

Es adecuada para eventos breves o para acompañar a determinadas personalidades en viajes o grandes acontecimientos.

Para el adecuado funcionamiento de sus negocios o para iniciar un trámite judicial, como un matrimonio, hay que recurrir a un intérprete experimentado. Un malentendido con el lenguaje puede tener consecuencias nefastas y acudir a una agencia de traducción e interpretación es la mejor inversión para asegurarse el éxito. ¿No sabe qué tipo de interpretación de idiomas necesita? Consulte con un profesional.