El peligro de traducir con algoritmos: ‘Hitler era bueno’
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Anteriormente ya hemos comentado en este blog el perjuicio que puede producir a la imagen de una empresa confiar en un traductor automático. Aunque las empresas desarrolladoras se esmeran en mejorar sus funcionalidades mediante la inteligencia artificial, traducir con algoritmos no siempre ofrece los resultados esperados. El protagonista de último escándalo ha sido el traductor en línea Reverso, en el que han aparecido una serie de ejemplos con contenido antisemita que sus dueños atribuyen a la automatización.

El contenido inapropiado fue denunciado el pasado 27 de febrero por la ONG Liga Internacional contra el Racismo y el Antisemitismo (Licra). La organización preguntaba directamente a Reverso a través de Twitter por qué al buscar la traducción al francés de la palabra inglesa ‘nicer’ (bueno) la respuesta obtenida era: “Hitler era mucho más bueno con los judíos de lo que se merecían».

Antes de continuar con otros bochornosos ejemplos debemos detenernos un momento en conocer qué es exactamente Reverso. Se trata de una empresa francesa que ofrece servicios de traducción en línea tanto a particulares como a empresas. Según consta en su propia página web, tiene 45 millones de usuarios al mes y 5 millones de usuarios corporativos activos. Además, asegura que ha invertido hasta el momento 30 millones de euros en investigación y desarrollo (I+D) y que acumula 12 millones de descargas de su aplicación.

Traducción online antisemita

Reverso es, en definitiva, uno de los traductores automáticos más utilizados, incluso con fines comerciales. Pero ni ese liderazgo ni su millonaria inversión han podido evitar que publicara lamentables ejemplos en la traducción de algunas de sus palabras.

Además de la frase ya citada sobre Hitler, Licra denuncia que al buscar la palabra ‘judío’ el traductor online devuelve entradas como:

  • «Demasiados judíos por aquí».
  • «Los judíos manchan la sangre alemana».
  • «Este es el ejemplo definitivo de cómo los judíos controlan Estados Unidos».
  • «Dachau era mucho mejor que Auschwitz».

La respuesta de la compañía no se ha hecho esperar, aunque no ha sido del todo satisfactoria. “Estamos desolados, nuestros ejemplos provienen de libros, de películas, y no son revisados manualmente. Todos los ejemplos incorrectos señalados serán suprimidos en la próxima versión, dentro de aproximadamente un mes”, han explicado.

Este escándalo ha destapado otras barbaridades publicadas por Reverso, que trabaja con un algoritmo y, como hemos visto, sin intervención manual. Algunas frases como «las mujeres deberían ser golpeadas como gongs» (al buscar en inglés «women should») o «vienen los negros, crece el crimen» (en la búsqueda “blacks”) ya han sido suprimidas.

Cuidado con la traducción automática

Estos ejemplos refuerzan la teoría de que nunca se debe prescindir de los servicios de un traductor profesional para conseguir un trabajo perfecto. En especial, cuando lo que está en juego es la traducción de nuestro negocio. En primer lugar, porque ni siquiera la inteligencia artificial es capaz de detectar mensajes racistas, machistas o xenófobos en la medida necesario.

Otra razón es que, aunque las máquinas son cada vez más hábiles para contextualizar los mensajes, aún no son capaces de distinguir con precisión las connotaciones culturales. Solo hay que leer nuestra reciente publicación acerca de las diferencias del español de España y de América para comprender a qué nos referimos.

Y por último, en el caso de una interpretación simultánea, es imposible que un traductor online distinga por el lenguaje corporal o el tono de voz el sarcasmo, la ironía o el sentido del humor del interlocutor.

Por todos estos motivos existen agencias de traducción e interpretación a disposición de pequeños y grandes negocios. Un traductor profesional habría evitado los errores que tanto han afectado a la reputación de Reverso.