Las nuevas tecnologías han mejorado la vida del traductor y han mejorado también la calidad de las traducciones.
Las herramientas de traducción asistida permiten al traductor crear memorias en el ordenador de las traducciones hechas. Esto le permite ahorrar tiempo y asegurar la homogeneidad de sus textos.
Estas herramientas, la próxima vez que tenga que traducir un texto similar, le advertirán de que ya lo ha traducido anteriormente y le mostrarán la traducción que hizo en su momento, pudiendo el traductor decidir si la vuelve a utilizar o la modifica.
Otras de las ventajas del avance tecnológico estriba en la posibilidad de consultar fuentes terminológicas en Internet, e incluso participar en foros especializados para dar con la traducción exacta de un término.
Los traductores más jóvenes están habituados a estas herramientas y saben hacer uso de las mismas. Los traductores más veteranos han de hacer el esfuerzo de conocerlas, hacer cursos especializados y adaptarse a la nueva situación que no va a hacer más que mejorar su calidad de vida y la calidad de su trabajo.